domingo, 10 de noviembre de 2013

Día 10.- La historia que siempre recuerdas con tus amigos

Sergio:
     En este punto hay dos tipos de historia, la que se crea con los aventureros, y otra es lo que pasa con los jugadores.
 
     Con los aventureros hay dos, una ya la conté aquí, y la otra fue en la misma partida de Rolemaster pero con personajes nuevos. Estábamos en una habitación y detrás de una puerta había un pasillo por el que se acercaban un buen montón de criaturas (pongamos orcos, aunque no lo recuerdo bien). Ellos sabían que estábamos en la sala y venían a por nosotros, así que el combate era inminente. Decidimos formar un pasillo para golpear a todos los que llegaban. El grupo ya estaba bastante cascado, así que era importante mantener la estrategia que nos daría ventaja. Pues justo en el momento en que empezaron a entrar las criaturas en nuestro pasillo, oímos de parte del mago: "Me aparto para concentrar". Ese hueco que se quedó fue un coladero y nos machacaron (el director tampoco tuvo piedad). Medio grupo cayó en esa emboscada, incluyendo al mago porque nadie lo defendió.
 
     La frase "me aparto para concentrar" estuvo años en nuestras conversaciones.
 
     Una historia en la que los protagonistas fueron los jugadores fue en unas jornadas de rol, donde jugábamos una aventura al Señor de los Anillos. Uno de los personajes quería moverse en silencio pero tenía prisa así que dijo: "Corro en silencio". Tras unas breves risas y el razonamiento del director de que si corría no podía ir en silencio y si quería ir en silencio no podía correr, el jugador con cara de asombro nos decía que se podían hacer las dos cosas simultáneas sin hacer nada de ruido. Y no sólo eso sino que se levantó y nos dijo: "Escuchad y veréis como sí se puede". Se puso a correr por la sala y claro, no lo oíamos pero de las carcajadas que teníamos todos. Estuvo corriendo unos 10 ó 15 minutos esperando a que paráramos de reír y pudiéramos escuchar ... Fue algo impresionante.
 
     A día de hoy, sigue manteniendo que se puede correr en silencio y que le tomamos el pelo.
 
Gwydion:
     Tengo diferentes batallitas con cada grupo que he jugado aunque las que más recuerdo y de las que más hablamos son sobre las aventuras de La Compañía del Anillo Curativo.  En general recordamos casi todas sus hazañas, pero las que recordamos con más cariño son la primera aventura donde se unieron ("horrores eufóricos") y la aventura donde descubrieron lo que significaba ser héroes de verdad ("Al norte de Narborel").  Puedes leer ambas aventuras y muchas más en: https://sites.google.com/site/lcdaclahistoria/
 
Nos vemos en la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!

sábado, 9 de noviembre de 2013

Día 9.- Tu mayor pifia alrededor de los juegos de rol

Sergio:
     Por mucho que pienso en este tema, no recuerdo nada que pueda considerar pifia relacionada con los juegos de rol. A menos, nada que no me pueda pasar con cualquier otro aspecto de la vida.
 
     Sí recuerdo una partida que yo dirigía en la que hubo una pelea entre personajes que acabó en una pelea verbal de todo el grupo de jugadores contra una persona (también jugador). Finalmente, lo echaron literalmente de la partida y del local donde jugábamos. Fue muy desagradable, pero no fue por algo que yo hiciera. Por suerte, no me ha pasado más veces.

 
Gwydion:
     No tengo muchas malas experiencias al rededor de los juegos de rol.  Lo peor es dejar que una novia se interpusiese entre mis amigos y yo.  Dicho esto no me voy a alargar más, porque es un recuerdo que mejor no remover.

 
 
Nos vemos en la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!

viernes, 8 de noviembre de 2013

Día 8.- Tu mejor crítico alrededor de los juegos de rol

Sergio:
     He dudado mucho con esta pregunta. Durante estos últimos 20 años jugando a rol, he sido socio de un club de rol, 8 años miembro de la junta directiva, 2 años de presidente, organizando jornadas, torneos, en definitiva dando la cara. Me han pasado muchas cosas buenas y malas relacionadas con esta afición. Pero el fin de semana pasado se despejaron todas las dudas de golpe.
 
     Juego de Monos ha conseguido que una amiga comience a jugar primero a juegos de mesa (como Risk, Bang!, ...) luego a probar los juegos de rol (ver Diario de Juego: Es Gorg Blau), jugar a rol en vivo y finalmente, dirigir su propia partida de rol sin pedir ayuda a nadie.
 
     Aprovechando una quedada para cenar, nos hizo una partida narrativa (rol en vivo pero sentados y sin tiradas) con un planteamiento muy bueno, una descripción profunda de los personajes, un alto grado de conexión entre ellos, y una evolución de la historia excelente.
 
     A título personal, me siento muy orgulloso de haber puesto mi granito de arena para que una de las personas a las que le hemos presentado toda esta afición la haya acogido de tal forma que haya realizado sus propios pinitos preparando su propia partida y dirigiéndola.
 
     Este crítico va dedicado para todo el grupo Juego de Monos y en especial para Gloria.
 
Gwydion:
     Lo mejor que me ha pasado jugando a rol, a parte de conocer a mucha gente (algunos incluso se transformaron en mis mejores amigos) ha sido, como comenté el día 5, que me tocara un curso de tiro con arco durante Getxolandia 93.
 
     El tiro con arco fue mi segunda afición durante los siguientes 12 años.  Allí también conocí mucha gente, gane algún trofeo, conseguí dinerillo para gastos y lo más importante, un nuevo grupo de jugadores.
 
     Ahora lamentablemente, ya no tiro.
 
 
Nos vemos en la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!

jueves, 7 de noviembre de 2013

Día 7.- Tu mayor pifia en una partida de rol

Sergio:
     Os pongo en situación, jugaba un partida de Rolemaster, en el que éramos un grupo de 8 aventureros. Yo interpretaba a un típico enano guerrero y estábamos explorando un dungeon protegido con trampas y magia. Después de haber superado con éxito y con bastante heridas algunas de las trampas llegamos a una sala que estaba con una oscuridad mágica. Las antorchas no servían, y no teníamos ningún conjuro u objeto capaz de hacer luz en esa habitación, así que se nos ocurrió la brillante idea de atarnos todos con una cuerda y avanzar poco a poco por la habitación siempre tocando la pared. Pero el que iba en cabeza sin avisar a nadie, pensó que era más seguro ir por el centro que tocar las paredes, así que fue avanzando poco a poco hasta que .... cayó en un foso.
 
     Claro, al estar todos atados, el siguiente se vio arrastrado pifiando la tirada de fuerza para aguantar el peso. El tercero era mi enano y sacó de nuevo otra pifia cayendo detrás. Esto provocó que al final todo el mundo cayera en el foso, cada uno encima del anterior.
 
     Llegó el turno de calcular los daños, y entraron en juego los críticos de aplastamiento. Con la cantidad de pifias que sacamos los jugadores y las pedazo de tiradas (abiertas, sin trampa ni cartón) que le salieron al master, la partida quedó con que de los 8 aventureros, 6 murieron en la caída, y los otros dos (creo recordar que fueron el 2º y el 4º en orden de caída) inconscientes.
 
     En fin, un amargo final para los aventureros y los jugadores muertos de risa durante un buen rato. No recuerdo una risa colectiva de tal calibre durante tanto tiempo. Esta historieta la seguíamos recordando continuamente ... aprendimos mucho ese día.
 
 
Gwydion:
     Aquí recuerdo dos:
 
     La primera es cuando el mismo elfo noldor quiso repetir el salto de la entrada de ayer y acabó cayendo de cabeza contra el suelo quedando inconsciente.
 
     La segunda no es tanto una pifia como una mala tirada haciendo mi último personaje de El Señor de los Anillos y ¡¡¡¡¡sacó un aspecto de 01!!!!!  ¡Hasta los orcos huían de él por lo feo que era!.
 
 
Nos vemos hasta la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Día 6.- Tu mejor crítico en una partida de rol

Sergio:
     Llevo tiempo pensando en este punto y la verdad es que no recuerdo ahora ningún crítico que hiciera algún personaje mío como una situación especial. Así que voy a comentaros uno que ocurrió en una partida que yo dirigía.
 
     En Dragonlance, un grupo de aventureros estaba recuperando unos objetos mágicos perdidos que también buscaba el ejército de los dragones. El grupo partía con ventaja al saber la localización de estos, mientras que el enemigo daba palos de ciego. Tras recuperar dos de ellos, decidieron refugiarse para recuperarse de las heridas recibidas, y es que estaba siendo una labor más dura de lo esperado.
 
     En aquel momento, mientras viajaban sobre la nieve, atisbaron cómo se acercaba un dragón blanco hacia ellos. Intentaron esconderse sin mucho éxito, y finalmente se vieron obligados a entregar uno de los objetos al dragón. Justo cuando éste levantaba el vuelo para marcharse, dejando a los aventureros bastante malheridos, Crywar el minotauro alzó su espada clabbard para golpear al dragón. El golpe fue tal (enganchó dos críticos seguidos) que pilló al dragón por sorpresa y le hizo aterrizar para recomponerse y comenzar el vuelo de nuevo.
 
     Ya no fue el hecho de que consiguiera golpear ni las heridas que le hizo, sino el orgullo de todo el grupo y Crywar en especial de haber conseguido "molestar" a un dragón.
 
     Esta entrada va dedicada a mi segunda campaña legendaria y en especial a Crywar y Quercamaniatacus, que aún siguen dando quehacer en Ansalón.
 
Gwydion:
     Recuerdo especialmente, durante nuestra primera partida al Señor de los Anillos, cuando tratábamos de entrar por la puerta de atrás de la guarida del Archimago de Mangpang (que luego resultó no ser su guarida, sino la de uno de sus aprendices, pero eso es otra historia).  Llegamos a un tramo de escaleras que estaba plagada de trampas por lo que  mi elfo noldor mago de nivel 1 cuando saltó  las 20 escaleras con un doble mortal hacía delante y clavó la caída.
 
 
Nos vemos en la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!

martes, 5 de noviembre de 2013

Día 5.- Qué jornadas recuerdas con más cariño

Sergio:
     Como visitante a las I Jornadas del Club de Rol "El Dragón de Ham" en 1.993. Fueron unas pequeñas jornadas de rol que organizó el club que las bautizaba en un local cedido por la obra social de una caja de ahorros, e incluso habían conseguido patrocinio tanto de la entidad financiera como del ayuntamiento para el pago de la publicidad y de material. Fueron dos días con unas 8 partidas cada uno, y con una afluencia bastante alta. La recuerdo con cariño por ser las primeras a las que yo acudía y conocía mucha más gente con la que compartir afición. Jugué una magnífica partida de Rolemaster, y vimos momentos espectaculares sacando 66 en la tirada de críticos.


 
     Como organizador, las IV Jornadas del Club de Rol "El Dragón de Ham" en 1.996. Me hice socio en 1.993, y a estas alturas, ya formaba parte de la junta directiva y organizaba muchas actividades. Recuerdo que nos llevó bastante esfuerzo llevarlas a cabo, pero salieron muy bien, e incluso conseguimos una rueda de prensa, que grabaran un reportaje e incluso que algunos de los periodistas se sentaran a jugar una partida. Con respecto al público, mucha gente, mucha decoración, actividades paralelas como concurso de relatos, concurso de dibujos, concurso de módulos, torneo de interpretación y torneo de supervivencia. Creo recordar que incluso llegamos a organizar un torneo de Blood Bowl. Un exitazo a nivel provincial.

 
Gwydion:
     No he asistido a muchas jornadas, pero las que más recuerdo son las de Gextolandia 92, por se las primeras a las que acudí y las de Getxolandia 93 donde me tocó un curso de tiro con Arco.
 
     Ambas resultaron ser poco más que un lugar donde todos los clubes de la zona nos reuníamos para jugar y contar batallitas, la verdad es que pasaba poca gente nueva por allí.  Las jornadas se basaban en el rol y era complicado meter a la gente que pasaba cuando faltaba una hora para cerrar.

 
Nos vemos en la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!

lunes, 4 de noviembre de 2013

Día 4.- Cual ha sido el mejor máster/narrador que has tenido

Sergio:
     Ante esta pregunta me surgen muchas dudas porque hay dos muy separados en el tiempo que destacar y no sé si la nostalgia y la edad me hace recordar a uno mejor de que era o al revés, al otro por ser más reciente lo tengo más fresco en el recuerdo. Así que ante la duda, los dos:
 
     JJ fue un narrador la mayoría de veces de Vampiro con el que jugué a mitad y final de los años 90. Recuerdo dos campañas largas y muy intensas, una de Vampiro: La Mascarada y otra de Vampiro: Edad Oscura. La primera estuvo muy bien y recuerdo interpretar a dos personajes, un Gangrel que no tuvo mucho futuro y a un Giovanni con el que jugué una vez por semana durante más de un año. En ella fuimos recorriendo diferentes ciudades y Peter (que así se llamaba el personaje) fue evolucionando.
 

 
 
     La otra campaña a la que me refería yo llevaba un Capadocio. Se inició la aventura en Gran Bretaña (Condado de Durham o algo así) donde raptaron a la prometida del conde. Así que las personas de confianza, incluido el conde, partimos rápidamente en pos de liberar a la prometida. El conde era un vampiro y la prometida no, por lo que aunque él no la quería, tenía que guardar las apariencias al ser un matrimonio de conveniencia para evitar una guerra que destruiría el condado.
 
     Tras multitud de persecuciones y tramas, acabamos cogiendo un barco hacia Alejandría donde continuamos con la búsqueda hasta dar con los secuestradores, que eran un grupo sectario que querían a mujeres (y no servía cualquier mujer) para realizar un sacrificio para conseguir algo que no recuerdo. Uno de los momentos cumbre fue cuando por fin encontramos el lugar donde estaban presas, y cuando llegamos era tarde, acababan de realizar el sacrificio por lo que estuvimos en un debate muy tenso sobre "salvar" a la prometida devolviéndola a la vida (o no-muerte) convirtiéndola en vampiro para evitar la guerra o dejarla morir. Discutimos sobre quién debía ser su creador, si el conde u otro, y luego establecer una vinculación de sangre entre él y su prometida para "aparentar" un verdadero amor. Por supuesto, pardillos de nosotros, cuando nos decidimos a actuar JJ no nos dejó porque comentó que ya había pasado demasiado tiempo. Lo recuerdo como el momento de mayor intensidad que se ha generado en un partida, y la contrariedad de todos por no haberlo conseguido.
 
     Después, la historia continuó y recuerdo que llegamos a jugar algunas sesiones monográficas sólo con mi personaje para buscar un rito de resurrección para enmendar el error, y revivirla como vampiro para evitar la guerra.
 
     JJ demostraba tener un control sobre la intensidad y la emoción de la partida que he visto pocas veces.
 
     La otra persona es José Mariano, con el que he jugado partidas dirigidas por él más recientemente, de los últimos 4 ó 5 años. Recuerdo dos campañas que destacan, una con El Señor de los Anillos (Sistema CODA) y otra con D&D 3.5 (Clásicos de la Dragonlance I). De la primera, a pesar del sistema de juego, pasamos muchas buenas horas jugando y desentrañando tramas para evitar el resurgir de un poder oscuro, luchando contra todo tipo de criaturas (vivas y muertas) y participando en batallas multitudinarias.
 
 
     Por otro lado, la campaña de los Clásicos de la Dragonlance era algo que yo quería jugar desde hace 15 años, y el jugarlo más adulto, da una perspectiva distinta a la aventura y al devenir de las cosas. Ese toque más adulto, más difícil en algunas interpretaciones, se nota.
 
     Pero lo que destacaría sobretodo es la habilidad para manejar los cliffhangers. No he jugado nunca con nadie que lleve las sesiones a unas situaciones tan álgidas y sea capaz de decirte sin levantar la voz: "acabamos aquí". ¿Acabamos aquí? ¿Cómo que acabamos aquí? ¿PERO QUÉ ME ESTÁS CONTANDO? Si acaba de aparecer un dragón que se lanza ferozmente hacia nosotros y  ¿cortas la sesión? Y tan fríamente, procede a cerrar libros, libreta, pantalla y sin ceder en el empeño de los jugadores por seguir.

 
Gwydion:
     Ha habido varios masters que me han gustado con sus aventuras pero al que más recuerdo es a Andoni con su aventura de la reina bruja semidragón de D&D.  Mirando hacía atrás quizás hoy ya no sería tan buen master, pero en aquel entonces me enganchó por su manera de contar la historia y de como empezamos todos prisioneros en una mazmorra.  Fue una pena no acabar esa aventura.
 
     José también se merece un lugar especial por su gran aventura del Archimago de Mangpang en El Señor de los Anillos, del que ya hablaré más adelante.

 
Nos vemos en la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!