jueves, 7 de noviembre de 2013

Día 7.- Tu mayor pifia en una partida de rol

Sergio:
     Os pongo en situación, jugaba un partida de Rolemaster, en el que éramos un grupo de 8 aventureros. Yo interpretaba a un típico enano guerrero y estábamos explorando un dungeon protegido con trampas y magia. Después de haber superado con éxito y con bastante heridas algunas de las trampas llegamos a una sala que estaba con una oscuridad mágica. Las antorchas no servían, y no teníamos ningún conjuro u objeto capaz de hacer luz en esa habitación, así que se nos ocurrió la brillante idea de atarnos todos con una cuerda y avanzar poco a poco por la habitación siempre tocando la pared. Pero el que iba en cabeza sin avisar a nadie, pensó que era más seguro ir por el centro que tocar las paredes, así que fue avanzando poco a poco hasta que .... cayó en un foso.
 
     Claro, al estar todos atados, el siguiente se vio arrastrado pifiando la tirada de fuerza para aguantar el peso. El tercero era mi enano y sacó de nuevo otra pifia cayendo detrás. Esto provocó que al final todo el mundo cayera en el foso, cada uno encima del anterior.
 
     Llegó el turno de calcular los daños, y entraron en juego los críticos de aplastamiento. Con la cantidad de pifias que sacamos los jugadores y las pedazo de tiradas (abiertas, sin trampa ni cartón) que le salieron al master, la partida quedó con que de los 8 aventureros, 6 murieron en la caída, y los otros dos (creo recordar que fueron el 2º y el 4º en orden de caída) inconscientes.
 
     En fin, un amargo final para los aventureros y los jugadores muertos de risa durante un buen rato. No recuerdo una risa colectiva de tal calibre durante tanto tiempo. Esta historieta la seguíamos recordando continuamente ... aprendimos mucho ese día.
 
 
Gwydion:
     Aquí recuerdo dos:
 
     La primera es cuando el mismo elfo noldor quiso repetir el salto de la entrada de ayer y acabó cayendo de cabeza contra el suelo quedando inconsciente.
 
     La segunda no es tanto una pifia como una mala tirada haciendo mi último personaje de El Señor de los Anillos y ¡¡¡¡¡sacó un aspecto de 01!!!!!  ¡Hasta los orcos huían de él por lo feo que era!.
 
 
Nos vemos hasta la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Día 6.- Tu mejor crítico en una partida de rol

Sergio:
     Llevo tiempo pensando en este punto y la verdad es que no recuerdo ahora ningún crítico que hiciera algún personaje mío como una situación especial. Así que voy a comentaros uno que ocurrió en una partida que yo dirigía.
 
     En Dragonlance, un grupo de aventureros estaba recuperando unos objetos mágicos perdidos que también buscaba el ejército de los dragones. El grupo partía con ventaja al saber la localización de estos, mientras que el enemigo daba palos de ciego. Tras recuperar dos de ellos, decidieron refugiarse para recuperarse de las heridas recibidas, y es que estaba siendo una labor más dura de lo esperado.
 
     En aquel momento, mientras viajaban sobre la nieve, atisbaron cómo se acercaba un dragón blanco hacia ellos. Intentaron esconderse sin mucho éxito, y finalmente se vieron obligados a entregar uno de los objetos al dragón. Justo cuando éste levantaba el vuelo para marcharse, dejando a los aventureros bastante malheridos, Crywar el minotauro alzó su espada clabbard para golpear al dragón. El golpe fue tal (enganchó dos críticos seguidos) que pilló al dragón por sorpresa y le hizo aterrizar para recomponerse y comenzar el vuelo de nuevo.
 
     Ya no fue el hecho de que consiguiera golpear ni las heridas que le hizo, sino el orgullo de todo el grupo y Crywar en especial de haber conseguido "molestar" a un dragón.
 
     Esta entrada va dedicada a mi segunda campaña legendaria y en especial a Crywar y Quercamaniatacus, que aún siguen dando quehacer en Ansalón.
 
Gwydion:
     Recuerdo especialmente, durante nuestra primera partida al Señor de los Anillos, cuando tratábamos de entrar por la puerta de atrás de la guarida del Archimago de Mangpang (que luego resultó no ser su guarida, sino la de uno de sus aprendices, pero eso es otra historia).  Llegamos a un tramo de escaleras que estaba plagada de trampas por lo que  mi elfo noldor mago de nivel 1 cuando saltó  las 20 escaleras con un doble mortal hacía delante y clavó la caída.
 
 
Nos vemos en la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!

martes, 5 de noviembre de 2013

Día 5.- Qué jornadas recuerdas con más cariño

Sergio:
     Como visitante a las I Jornadas del Club de Rol "El Dragón de Ham" en 1.993. Fueron unas pequeñas jornadas de rol que organizó el club que las bautizaba en un local cedido por la obra social de una caja de ahorros, e incluso habían conseguido patrocinio tanto de la entidad financiera como del ayuntamiento para el pago de la publicidad y de material. Fueron dos días con unas 8 partidas cada uno, y con una afluencia bastante alta. La recuerdo con cariño por ser las primeras a las que yo acudía y conocía mucha más gente con la que compartir afición. Jugué una magnífica partida de Rolemaster, y vimos momentos espectaculares sacando 66 en la tirada de críticos.


 
     Como organizador, las IV Jornadas del Club de Rol "El Dragón de Ham" en 1.996. Me hice socio en 1.993, y a estas alturas, ya formaba parte de la junta directiva y organizaba muchas actividades. Recuerdo que nos llevó bastante esfuerzo llevarlas a cabo, pero salieron muy bien, e incluso conseguimos una rueda de prensa, que grabaran un reportaje e incluso que algunos de los periodistas se sentaran a jugar una partida. Con respecto al público, mucha gente, mucha decoración, actividades paralelas como concurso de relatos, concurso de dibujos, concurso de módulos, torneo de interpretación y torneo de supervivencia. Creo recordar que incluso llegamos a organizar un torneo de Blood Bowl. Un exitazo a nivel provincial.

 
Gwydion:
     No he asistido a muchas jornadas, pero las que más recuerdo son las de Gextolandia 92, por se las primeras a las que acudí y las de Getxolandia 93 donde me tocó un curso de tiro con Arco.
 
     Ambas resultaron ser poco más que un lugar donde todos los clubes de la zona nos reuníamos para jugar y contar batallitas, la verdad es que pasaba poca gente nueva por allí.  Las jornadas se basaban en el rol y era complicado meter a la gente que pasaba cuando faltaba una hora para cerrar.

 
Nos vemos en la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!

lunes, 4 de noviembre de 2013

Día 4.- Cual ha sido el mejor máster/narrador que has tenido

Sergio:
     Ante esta pregunta me surgen muchas dudas porque hay dos muy separados en el tiempo que destacar y no sé si la nostalgia y la edad me hace recordar a uno mejor de que era o al revés, al otro por ser más reciente lo tengo más fresco en el recuerdo. Así que ante la duda, los dos:
 
     JJ fue un narrador la mayoría de veces de Vampiro con el que jugué a mitad y final de los años 90. Recuerdo dos campañas largas y muy intensas, una de Vampiro: La Mascarada y otra de Vampiro: Edad Oscura. La primera estuvo muy bien y recuerdo interpretar a dos personajes, un Gangrel que no tuvo mucho futuro y a un Giovanni con el que jugué una vez por semana durante más de un año. En ella fuimos recorriendo diferentes ciudades y Peter (que así se llamaba el personaje) fue evolucionando.
 

 
 
     La otra campaña a la que me refería yo llevaba un Capadocio. Se inició la aventura en Gran Bretaña (Condado de Durham o algo así) donde raptaron a la prometida del conde. Así que las personas de confianza, incluido el conde, partimos rápidamente en pos de liberar a la prometida. El conde era un vampiro y la prometida no, por lo que aunque él no la quería, tenía que guardar las apariencias al ser un matrimonio de conveniencia para evitar una guerra que destruiría el condado.
 
     Tras multitud de persecuciones y tramas, acabamos cogiendo un barco hacia Alejandría donde continuamos con la búsqueda hasta dar con los secuestradores, que eran un grupo sectario que querían a mujeres (y no servía cualquier mujer) para realizar un sacrificio para conseguir algo que no recuerdo. Uno de los momentos cumbre fue cuando por fin encontramos el lugar donde estaban presas, y cuando llegamos era tarde, acababan de realizar el sacrificio por lo que estuvimos en un debate muy tenso sobre "salvar" a la prometida devolviéndola a la vida (o no-muerte) convirtiéndola en vampiro para evitar la guerra o dejarla morir. Discutimos sobre quién debía ser su creador, si el conde u otro, y luego establecer una vinculación de sangre entre él y su prometida para "aparentar" un verdadero amor. Por supuesto, pardillos de nosotros, cuando nos decidimos a actuar JJ no nos dejó porque comentó que ya había pasado demasiado tiempo. Lo recuerdo como el momento de mayor intensidad que se ha generado en un partida, y la contrariedad de todos por no haberlo conseguido.
 
     Después, la historia continuó y recuerdo que llegamos a jugar algunas sesiones monográficas sólo con mi personaje para buscar un rito de resurrección para enmendar el error, y revivirla como vampiro para evitar la guerra.
 
     JJ demostraba tener un control sobre la intensidad y la emoción de la partida que he visto pocas veces.
 
     La otra persona es José Mariano, con el que he jugado partidas dirigidas por él más recientemente, de los últimos 4 ó 5 años. Recuerdo dos campañas que destacan, una con El Señor de los Anillos (Sistema CODA) y otra con D&D 3.5 (Clásicos de la Dragonlance I). De la primera, a pesar del sistema de juego, pasamos muchas buenas horas jugando y desentrañando tramas para evitar el resurgir de un poder oscuro, luchando contra todo tipo de criaturas (vivas y muertas) y participando en batallas multitudinarias.
 
 
     Por otro lado, la campaña de los Clásicos de la Dragonlance era algo que yo quería jugar desde hace 15 años, y el jugarlo más adulto, da una perspectiva distinta a la aventura y al devenir de las cosas. Ese toque más adulto, más difícil en algunas interpretaciones, se nota.
 
     Pero lo que destacaría sobretodo es la habilidad para manejar los cliffhangers. No he jugado nunca con nadie que lleve las sesiones a unas situaciones tan álgidas y sea capaz de decirte sin levantar la voz: "acabamos aquí". ¿Acabamos aquí? ¿Cómo que acabamos aquí? ¿PERO QUÉ ME ESTÁS CONTANDO? Si acaba de aparecer un dragón que se lanza ferozmente hacia nosotros y  ¿cortas la sesión? Y tan fríamente, procede a cerrar libros, libreta, pantalla y sin ceder en el empeño de los jugadores por seguir.

 
Gwydion:
     Ha habido varios masters que me han gustado con sus aventuras pero al que más recuerdo es a Andoni con su aventura de la reina bruja semidragón de D&D.  Mirando hacía atrás quizás hoy ya no sería tan buen master, pero en aquel entonces me enganchó por su manera de contar la historia y de como empezamos todos prisioneros en una mazmorra.  Fue una pena no acabar esa aventura.
 
     José también se merece un lugar especial por su gran aventura del Archimago de Mangpang en El Señor de los Anillos, del que ya hablaré más adelante.

 
Nos vemos en la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!

domingo, 3 de noviembre de 2013

Día 3.- Juego más odiado

Sergio:
     El señor de los pardillos. No me suelen gustar mucho las parodias. Ojo, sí me gustan los juegos cómicos (Fanhunter, Paranoia, etc.) pero el sentido del humor soez no. Y este juego, a pesar de utilizar exactamente el mismo sistema que el Señor de los Anillos, muestra una ambientación un tanto "extrema". Lo he llegado a jugar y me ratifico. No es lo mío.
 
Gwydion:
     Magic, lo siento mucho y no puedo evitarlo, lo odio. Cuando salió no me quedó más remedio que jugar porque el grupo sólo jugaba a Magic pero, según mi punto de vista, no tiene nada que hacer contra una buena partida de rol. La parte buena es que cuando vendí mis cartas de la tercera edición pude comprarme muchos comics.
 
Nos vemos en la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!

sábado, 2 de noviembre de 2013

Día 2.- Juego favorito

Segundo día del desafío. Hoy toca hablar del Juego favorito.

Sergio:
     He jugado a muchos juegos de rol en mi vida, la lista es muy larga, pero mi favorito es AD&D (Advanced Dungeons And Dragons) 2ª edición. Pero no me quedaría tranquilo sin hacer una mención a La Llamada de Cthulhu.

 

 

     Como podéis comprobar soy un clásico oxidado, pero son mis favoritos y a los que siempre recurro cuando hay que montar partidas rápidas.

     AD&D 2ª edición es un juego al que he jugado muchísimas horas de mi vida, tanto de jugador como de Master. Me ha dado momentos increíbles. He jugado en diferentes ambientaciones, de creación propia o mundos oficiales, con multitud de personas, en mi casa, en el local del club de rol, en jornadas. Pienso en rol y es inevitable que lo relacione con AD&D.

     Puede que el juego no tenga el mejor sistema, que pueda llega a invitar a jugar en modo AyD (Avanza y Destruye), puede que tenga muchas pegas. Pero yo sólo le he encontrado ventajas. Debido a la difusión del juego, el sistema es muy reconocible y no es complicado como para poder explicarlo rápido a jugadores nuevos y aprenderlo poco a poco conforme se va desarrollando la partida.

    Tienes multitud de ambientaciones a seguir. Esto no te limita a jugar a las oficiales, sino todo lo contrario. Puedes crear las tuyas propias y leer algunas de las oficiales puede darte ideas para las tuyas, o aprovechar lo mejor de cada cosa para incluirlo en tu partida. Incluso puedes utilizar el sistema y jugar en una época diferente como la edad antigua, el renacimiento, etc.

     Puedes variar la entonación a más oscuro (como Ravenloft), a menos fantasía (eliminando magia y criaturas fantásticas), a investigación, a trama política, a trama bélica. Esto lo puedes hacer con casi cualquier juego puesto que es la forma de jugar de cada uno, pero yo lo consigo fácilmente con AD&D.

     Tienes módulos a toneladas, y ahora, juegos de la vieja escuela (old school) que vuelven a dejar en vigencia todo ese material de hace años que la gente está sacando ahora y traduciéndolo, o generando nuevos escenarios de campaña (a destacar por ejemplo la Marca del Este y Trasgos y Mazmorras).

     Por otro lado está La llamada de Cthulhu, que es un juego también con mucha solera, pero para albergar partidas en los años 20 ó 30, o incluso en la actualidad es muy útil. Un sistema supersencillo e intuitivo en la mayoría de los casos, rápido y que permite centrarse más en otras tareas de la dirección como el mantener el ambiente, las tramas de investigación y el terror. También tiene infinidad de módulos, oficiales y de aficionados con una calidad altísima, campañas, etc. y que permite ir variando la entonación de tus partidas.


Gwydion:     Quizás por ser le primero pero mi juego favorito es el D&D en sus múltiples ediciones además es el que más he jugado y en el que más partidas he dirigido.

 

     Tengo especial cariño a otros juegos que probamos por aquella época como Runequest, Stormbringer, El Señor de los anillos, Rolemaster, Star Wars D6 (se nota que soy de la vieja escuela).

     En mi grupo había escasez de Masters o DJs (como te guste más llamarles) y más aún de Masters buenos por lo que al final acabamos sólo dos como masters fijos (y no porque yo fuera bueno, sino porque siempre estaba disponible) y ambos teníamos nuestros juegos, yo D&D (con algún interludio de Runequest y Stormbringer) y él otro ESDLA.

     Como he dicho, la horas de juego, la diversión y la variedad que nos aportó el D&D (tanto en caja roja, como AD&D, como en 3.5) le llevan al primer puesto de la lista.
 
 
Nos vemos en la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!
 
 

viernes, 1 de noviembre de 2013

Día 1.- ¿Cómo comenzaste con los juegos de rol?

Comenzamos el desafío de los 30 días con la pregunta correspondiente al día 1:

¿Cómo comenzaste con los juegos de rol?

Sergio Antón:
      Mi primera partida a juegos de rol fue una que jugamos en un recreo de instituto al Señor de los Anillos (edición de Joc Internacional) en el invierno de 1.993. Pero mi primera partida "de verdad" fue en primavera de ese mismo año a Traveller.
 
    






    












Era el primer curso de instituto y mientras la mayoría de compañeros del colegio eligieron la misma opción (Religión) para que nos mantuvieran unidos, unos pocos insurrectos elegimos Ética. Pues parece que cogieron a todos los insurrectos de todos los colegios del pueblo y formaron un curso mestizo con toda la variedad. Allí hice nuevos amigos y algunos de ellos leían unos libros en inglés y jugaban a un juego de figuritas de futbol americano muy bestia. Nos picó la curiosidad a algunos de nosotros, y como a la mayoría nos gustaba el Señor de los Anillos trajeron un día el juego de El Señor de los Anillos para verlo. Ese mismo día hicimos fichas en el recreo, aunque no teníamos ni idea de lo que estábamos haciendo, y flipamos al ver los dados ¡que no eran de 6 caras!
 
     Al día siguiente en el recreo nos preparó una partida que se ciñó a un encuentro con un grupo de orcos y un combate a muerte. Las tiradas de dados, los críticos, todo era nuevo y emocionante. Por supuesto, en 25 minutos no se pudo terminar el combate, pero a todos nos marcó mucho. Saludos desde aquí a Agoney, Paco, Pepe, Juan Carlos y Juan Antonio.
 
     Después de varios ensayos más con Paranoia, y al Blood Bowl segunda edición (aunque no sea un juego de rol), dimos el salto a jugar una aventura completa de una sesión.
 
     Un día de primavera quedamos unos pocos para probarlo y Paco nos preparó una aventura a Traveller para nuestro grupo: Agoney, Pepe (y su soldado Estuche, en serio el soldado se llamaba Estuche), Juan Carlos, Juan Antonio y yo. En la aventura interpretamos a un grupo militar en una misión para investigar una nave abandonada en un sector del espacio. Entramos en la nave y fuimos investigando para descubrir que no tenía ningún pasajero vivo, y que había algunas zonas destrozadas por combates en el interior. Descubrimos que había criaturas alienígenas dentro que nos atacaron fieramente para finalmente llevarnos el gato agua, vencimos a las criaturas y conseguimos un montón de bonitas cicatrices. Recuerdo la emoción, el misterio y la intensidad de la partida.
 
     A partir de ahí fuimos probando más cosas como el D&D de la caja roja, Stormbringer y finalmente saltamos a nuestro amado AD&D (2ª edición) con el que estuvimos jugando muchos años y aún sigo recuperando de vez en cuando. Y poco tiempo después la mayoría de nosotros nos apuntamos al Club de Rol "El Dragón de Ham".

Gwydion:
     Por pura casualidad cuando un amigo de un amigo vino un día con unas fotocopias de la mítica caja roja de D&D un septiembre de hace ya 24 años. 


     Habíamos quedado para jugar al ordenador cuando Iván, el anfitrión, nos presentó a un chaval cuyo nombre no recuerdo (curioso debido a que soy rolero gracias a él) que nos dijo que traía una cosa superchula. Tras explicar un poco lo que era acabamos jugando todos en el suelo de la habitación con un sólo juego de dados para todos. El grupo llevaba un personaje de cada (según el master no se podían repetir personajes en la partida) acabamos haciendo un grupo de personajes varios y nos lanzamos a explorar una mazmorra.

     La experiencia nos gustó tanto que quedamos al día siguiente y al siguiente. Cuando empezó el instituto ya no le volvimos a ver pero seguimos jugando.

     Aún recuerdo que la características se colocaban en el orden que salían, que no se podía repetir clase de Pj y que además en cada partida teníamos que hacernos un personaje nuevo. De ahí salían cosas rarísimas como magos con Inteligencia 9 y Constitución 18 y ladrones que se comportaban como guerreros, etc.
 
 
Nos vemos en la próxima entrada, ¡y jugad mucho hasta entonces!